Causas de la anisocoria

Compártelo!

Como ya se ha dicho, hay muchas razones que pueden provocar variaciones en el tamaño de las pupilas. Algunas de estas razonas son graves. El síndrome de Horner, que puede aparecer como un trastorno congénito, por una lesión en el cuello, o debido a la presencia de tumores u otras enfermedades, puede ser diagnosticado examinando el ojo. Una pupila muy pequeña, la caída de ojos, y tener los ojos inyectados en sangre podrían ser indicativos del síndrome de Horner. La tasa de recuperación del síndrome de Horner varía y depende de la causa, pero si se cura completamente, las pupilas podrían llegar a ser del mismo tamaño de nuevo. Leer más acerca del síndrome de Horner.

Una pupila grande que no se dilate a la luz sugiere otras enfermedades. A veces la gente tiene esta reacción cuando se utilizan ciertos tipos de medicamento para los ojos o si están expuestos a diferentes tipos de productos químicos. El tamaño de la pupila generalmente se normaliza cuando se detiene la exposición. Otra condición interesante que hace que la pupila no reaccione a la luz se llama síndrome de Adie, y sus orígenes son desconocidos, aunque la afección puede mejorar con el tiempo.

La anisocoria no siempre tiene una causa benigna, sobre todo si se produce en asociación con una lesión en la cabeza. La falta de respuesta de la pupila a la luz a veces puede significar sangrado en el cerebro. Esto podría ocurrir por un trauma o contusión o si un aneurisma estalla repentinamente. Otras cosas que pueden causar este síntoma son golpes o daños en los nervios. La anisocoria también puede ser causa de una parálisis en el nervio óptico.

¿No encuentras lo que buscas? Búscalo aquí